
Jeremías 23:5-6 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.
Jesús es el renuevo justo, es el Rey de Reyes y Señor de Señores. El es la justicia de Dios para la humanidad en Romanos 3:21-22 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. La Justicia de Dios se manifestó por medió de Jesús, en el tiempo de Dios. En Gálatas 4:4-7 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.
Era Aquella justicia ya anunciada desde el principio por los profetas, que se cumplió con la venida de Jesús para la salvación de los Judíos y gentiles, para todo el mundo, para todo aquel que cree en El y por lo cual es adoptado como hijo. Si vemos cómo Dios le reveló a Jeremías 33:14-17 He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.
Dios hizo justicia, porque este mundo que estaba llena de pecado, toda la tierra estaba bajo maldición, así cómo los Judíos que conocían la ley y los gentiles que no tenían la ley pero Dios les dio la conciencia que los acusa o defiende según sus razonamientos,(Ro 2:15). Pero no podían ser salvos porque la ley al igual que la conciencia no tienen ese poder de la gracia, por ello no había ningún justo, ninguno que podia caminar en la voluntad perfecta de Dios. Porque ese camino todavía no se había manifestado, la cual es Jesús. En Ro 3:11– 18 No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta; Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura. Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino de paz. No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Es cuando se manifestó la justicia de Dios por medio de Jesús, nuestro Salvador y redentor que tuvo que venir a traer la bendición a esta tierra, haciéndose maldito en la cruz del calvario, porque por la desobediencia de un hombre Adán entró la maldición y por la obediencia del hijo de Dios Jesús vino la bendición para todo aquel que crea en Él. En Isaías 28:16 por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure. Luego también Pablo vuelve a confirmar que la salvación viene por creer en la roca inconmovible Jesús. En Romanos 9:33: como está escrito:
He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.
Somos salvos por Fe, por creer en esa piedra angular, la roca eterna de la salvación, la cimiente estable, Jesús. En Hechos 4:11-12 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Jesús es el único camino que nos lleva al padre, vino Jesús a romper todo pecado, toda maldición, nos enseñó a caminar por Fe, siguiendo sus pisadas, su ejemplo, que es el autor y consumador de FE, haciendo la voluntad del Padre. a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia.
Jesús es llamado Jehová justicia nuestra, aquel renuevo justo que vino a poner vino nuevo en odres nuevos es decir a cumplir el segundo pacto, a reformar todo, a levantar a su Iglesia, cuando dijo en Juan 2:19-21 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. El verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre es decir su iglesia.
Ahora Dios nos justifica por medio de la Fe en Jesus y somos llamados los justos que vivimos por la Fe, cómo Jesús que es el autor y consumador de la Fe en Ro 8: 29-30 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.
Cuando nació Jesús los ángeles se regocijaban porque era el tiempo de su visitación se había cumplido la manifestación de la justicia de Dios. En Lucas 2: 11-14 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
Es la justicia de Dios, las buenas nuevas de salvación que vino a esta tierra, que justifica al que cree en Jesús por lo cual somos llamados, los justos, los redimidos que vivimos por Fe, En Romanos 1:17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Es el tiempo de la gracia, del favor de Dios, lo única que tenemos que hacer es creer en Jesús, la piedra angular para ser salvos, creer en sus promesas, en su palabra, ya no es el tiempo de la ley, no es necesario cumplir todos esos preceptos, estatutos, rituales, es el tiempo de la gracia, donde somos regenerados por el Espíritu Santo, que nos sella y nos separa para servirle. Es su Santo Espíritu, ese rio de aguas vivas que hace la obra en su iglesia. En Ro 7: Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
La Justicia de Dios manifestada. Cuando Jesús predicaba dijo en Juan 7:37-39 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en Él. Es el tiempo que Dios derrama de su Santo Espíritu, de su gracia, es la justicia de Dios para todo aquel que cree en Jesús mediante la cual los gentiles nosotros que no pertenecíamos al linaje de Israel, hemos sido adoptados es decir hemos sido injertados en la rica savia del olivo en Romanos 11:17-24 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo. Romanos 5:1-2 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
¡Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
Gracias Dios por esa buena voluntad para los hombres, por esa justicia para todos Judíos, gentiles, quien por ese sacrificio en la cruz del calvario nos reconcilió consigo mismo en 2 Corintios 5:18-19 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
Gracia a Dios por esa justicia para toda la humanidad, esa justicia que esta abierta para esa salvación tan grande, con promesa de vida eterna si solo creemos en Jesús, el Mesías y redentor de nuestra vida. El es Jehová justicia nuestra.
Amén.
wow!! 16Y dijo el varón de los ojos abiertos.
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Saludos, Dios te bendiga
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