
3 Juan 2-4:Amado, yo deseo que Tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Pues mucho, me regocijé cuando vinieron los hermanos y dieron testimonio de tu verdad, de cómo andas en la verdad. 4 No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.
Era una alegría y gozo para Juan apóstol de Jesús que Gayo un hermano fiel que anduvo en el temor de Dios no solo enseñando, sino poniendo por obra la palabra de Dios, dando buen testimonio ante muchos, hermanos, de igual manera Dios esta vigilante, de cómo andamos en la viña del Señor, no como necios sino como sabios, En 2 Crónicas 16:9 Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.
Es necesario andar en la verdad, andar en la obediencia de la palabra, la única que nos hace libre: conoceréis la verdad y la verdad os hará libres, siendo no solo oidores olvidadizos, sino también siendo hacedores poniendo en práctica ese temor reverente a la palabra de Dios.
Caminar en Santidad en toda vuestra manera de vivir dice el Señor, es decir en todos los aspectos de la vida, cuerpo, alma y Espíritu, para obtener las promesas de bendición que están ya dispuestas desde antes de la fundación del mundo, en 1 Pedro 1:13-16 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Esa es la voluntad de Dios, sed Santos, obedientes, porque sin Santidad nadie verá al Señor, y ese mismo deseo que Juan tuvo en el nombre de Dios para Gayo también es el mismo deseo que Dios tiene para cada uno de nosotros, Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma». Porque si caminamos con fe, obediencia, es decir, en santidad, sea en el cuerpo, el alma y el espíritu, alcanzaremos las promesas de bendición. 1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y vuestro espíritu y vuestra alma y vuestro cuerpo sean guardados perfectos e irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.
Cuidando el cuerpo, que es la parte corporal, externa, la cual es templo del Espíritu Santo, en 1 Corintios 3:17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. Cuidando el alma donde estan las emociones, pensamientos, la voluntad, la inteligencia, con el conocimiento de la palabra de Dios, en la biblia se refiere al corazón, sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Y nuestro espíritu, que es el soplo de vida, que debe estar en conexión con el Espíritu Santo, la cual recibimos por Fe de parte de Dios, cuando le recibimos a Jesús cómo único y suficiente Salvador, somos sellados y separados para Él. En Ro 8: 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo, Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Es cuidar esa salvación tan grande en comunión con el Padre mediante nuestro Señor Jesucristo.
Esa santidad en todo los aspectos de la vida, la que tenemos que cuidar, la salvación con temor y temblor y tomar esas promesas de bendición, esa corona de justicia, la vida eterna para todos los que aman su venida. Que Dios nos ayude a obtener esas promesas de bendición como herederos de Dios y coherederos con Cristo Jesús.
Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
Amen