
Corintios 2:9-13
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Isaías 6:10-13:
Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra. Y si quedare aún en ella la décima parte, esta volverá a ser destruida; pero como el roble y la encina, que al ser cortados aún queda el tronco, así será el tronco, la simiente santa.
Esa ceguera espiritual fue un castigo para Israel, Cuando vino el Señor y predicaba, muchos oían pero no entendían porque Dios no había abierto sus ojos, ni sus oídos espirituales, era un castigo para esos hijos rebeldes, para que la luz del evangelio no resplandeciera, en sus corazones, pero la simiente santa, la promesa, permanece estable de la cual brotó ese renuevo, nuestro redentor Jesús. En Juan 9:39 Para Juicio he venido a este mundo para que los que no ven vean y los que ven sean cegados. Era el juicio de Dios, para ese pueblo de Israel rebelde y contumaz, por ello les hablaba por parábolas y muchos no entendían, porque era una palabra revelada para los que le aman.
En Mateo 13:13-15 Por eso les hablo por parábolas: para que viendo no vean, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.
Por parábolas les enseñaba a sus discípulos, cuando el Señor predicaba muchos Fariseos, muchos principales, sacerdotes, aun el sumo sacerdote no podían entender la palabra. Nicodemo un Judío Fariseo, y aun los escribas que conocían las leyes no pudieron discernir el tiempo de su visitación, pero vemos cómo sus discípulos sí pudieron entender, vemos los primeros discípulos ellos si pudieron percibir, la palabra, la verdad, porque Dios derramó de esa gracia sobre ellos, porque creyeron en Jesús, el Mesías. En mateo 11:25 -27 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis; porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.
Bienaventurados sois dijo Jesús a su discípulos porque a ellos les dio el privilegio de entender la palabra, abrió sus ojos y oídos espirituales, porque ellos creyeron en Jesus. Es la gracia que Dios que se derrama para todo aquel que crea en El y le reciba en su corazón como Señor y salvador. En Efesios 13-14 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Cuando Jesus predicaba, hablaba, enseñaba con parábolas y sus discípulos le preguntaron en Mateo 13: 10-12 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Los misterios del reino se les ha sido dado a los hijos de Dios aquellos que han sido lavados con su sangre preciosa, regenerados por su Santo Espíritu, aquellos que han creído en Jesús y le han recibido en sus corazones cómo único y suficiente Salvador. A ellos se le ha dado la revelación de su palabra por su Santo Espíritu que mora en nosotros. En Mateo 11:26-28 Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.
La palabra revelada viene de lo alto del Dios vivo. Muchos son los ejemplos de cómo Dios se revela, podemos ver cuando le preguntó a Pedro cómo él podía saber quien era Jesús. Mateo 16:13-17 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Otro ejemplo de los muchísimos en Mateo 21:14-16 Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman, Perfeccionaste la alabanza?
Estos muchachos jóvenes habían entendido, que Jesus era el Mesías pero los principales no podían entender por que no les había amanecido y estaban ciegos, envidiosos, celosos pero en su pecado morirían. Los Jovenes, aquellos niños, podían percibir la verdad del evangelio y el cumplimiento de las escrituras. Ellos decían Hosanna que quiere decir «Sálvanos» sabían que sólo en Él había Salvación y vida eterna, sabían que era de la descendencia de David. Ellos tenían los ojos espirituales abiertos y podían percibir, entender la palabra de Dios.
Otro ejemplo de los muchos cuando Balaam quiso maldecir a la iglesia y Dios no le permitió, porque El Espiritu Santo abrió sus ojos espirituales, tomó control de su boca y le mostro su voluntad. Dios le reveló a Balaam sobre Israel y su iglesia, sobre las promesas de bendición para su pueblo. En Números 24:3 Cuando vio Balaam que parecía bien a Jehová que él bendijese a Israel, no fue, como la primera y segunda vez, en busca de agüero, sino que puso su rostro hacia el desierto; alzando sus ojos, vio a Israel alojado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él. 3 Entonces tomó su parábola, y dijo: Dijo Balaam hijo de Beor, Y dijo el varón de ojos abiertos; Dijo el que oyó los dichos de Dios, El que vio la visión del Omnipotente; Caído, pero abiertos los ojos: ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob, Tus habitaciones, oh Israel!, Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.
Balaam pudo ver con sus ojos espirituales y no podía cambiar lo determinado por Dios para su iglesia, aquello que ya estaba escrito y el cumplimiento de sus promesas.
Otro ejemplo cuando al principio Andrés hermano de Pedro le dijo: Hemos hallado al Mesías y luego le trajo a Jesús y Jesús fijando su mirada en el le dijo: » tu eres Simón, el hijo de Jonás; tu serán llamado Cefas que quiere decir Pedro. Cuando Jesús vio a Simón le cambió el nombre porque sabía la asignación divina para él, por medio de la revelación del Padre.
Por ello también nosotros somos los bienaventurados, los que creemos en su nombre nos dá la potestad de ser su hijos y poder tener esos ojos abiertos para entender por su Santo Espiritu que mora en nosotros la verdad de su palabra, tener ese tesoro escondido de su reino.
En Efesio 1: 3-6 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
Nosotros los gentiles fuimos predestinado para ser esos hombres y mujeres de ojos abiertos, aquellos que por la gracia y misericordia y por medio de la Fé en Jesus fuimos adoptados para ser sus hijos, nos bendijo en los lugares celestiales en Cristo para conocerle y entenderle tal como es El.
En Efesios 1:11-12 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
Hemos sido predestinado desde antes de la fundación del mundo para entrar a su reino siendo sellados, separados por su Santo Espiritu, que vive en nosotros, somos sólo vasijas de barro donde la excelencia de Dios se manifiesta.
En 1 Corintios 2:9-13
Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
El Señor mismo hace la obra por medio de su Santo Espíritu y nosotros somos colaboradores y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios, donde Pablo dice: Yo plante y apolos regó pero el crecimiento lo ha dado Dios, el llamado es de Dios, esa asignación divina, esa revelación de su palabra es para su iglesia, para aquellos que le buscan, aquellos que le adoran en Espiritu y verdad.
1 Corintios 15:10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. Dijo Pablo.
Ahora te invito a aceptar a Jesús cómo tu único y suficiente Señor y Salvador de tu vida, para que su luz resplandezca en tu corazón y se manifestará su gracia, su favor, porque por gracia somos salvo y esto no es de vosotros si no de Dios. Él abrirá vuestro ojos y oídos espirituales y podrás entender tal como es El.
En Apocalipsis 3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. y serán abiertos tus ojos y oídos espirituales, porque Dios nos ha dado esos ojos abiertos para discernir el bien del mal, y las arras del Espiritu, para tener esa revelación de su palabra, esa revelación de cual es su voluntad aun en sueños y visiones, el enemigo de este mundo ha cegado vuestro entendimiento pero si tu le recibes en tu corazón y confiesas con tu boca cómo único Salvador de tu vida, El vendrá y entrará en ti y hará una morada en tu vida.
Amen