La Tormenta

La tormenta, la tempestad es semejante a las pruebas y adversidades que tenemos que afrontar en la vida, pero cuando no conocemos a la fuente de la salvación, es mas difícil de pasar esa tormenta, el Señor nos dice el mundo tendreís aflicciones pero confiad yo he vencido al mundo, siempre va haber aflicciones de diferentes tipos, pero si estamos plantados en la roca de la salvación y nuestra fe esta en esa roca eterna entonces seremos como dice en :

Salmos: 125:1-2 Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo, Desde ahora y para siempre.

Las tormentas en el mundo natural son definidas como:Tormenta o tempestad es una  perturbación violenta de la atmósfera que incluye fuertes vientos y precipitaciones, acompañada de aparato eléctrico y viento fuerte , lluvia , nieve o granizo, se define de algo que viene de un momento a otro, es un fenómeno metereológico que se da en la naturaleza.

En la vida tambien ocurre esos momento de tormenta, de pruebas, de desgracias, de dolor, pero tenemos un Dios todo poderoso que tiene el control de todas las cosas, cuando vemos la historia de Job, podemos entender como le sucedió esa tormenta o tempestad tan cruel, fué algo inesperado, cuando todo le iba bien, era un hombre temeroso de Dios, bendecido en todas las áreas, que poseia riquezas, pero vino la tormenta la tempestad, le sucedió esa desgraciá, se enfermó con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de su cabeza, sus hijos murieron, su mujer le dejó, era una situación desesperante para Job, en esos momento de angustia y desesperación, Job dijo en:Job 1:20-21 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.

Job aun viendo esa tempestad o tormenta que le vino el día menos pensado, no apartó su mirada de Dios sino que adoró, buscó su precensia y pudo entender que nada de lo que poseemos es nuestro, todo es de Dios, él talvez pecó al creerse por momentos que todo lo que poseia era a su esfuerzo humano, en cierto momento se envaneció, pero justamente en ese momento de angustia pudo adorar y Dios le hizo entender, que somos temporales y que todo es vanidad, es que su fe fué probada, como con Abraham y su hijo Isaac, era muy doloroso que tome a su hijo para degollarlo pero Abraham tambien adoró y estaba seguro que Dios le iva a proveer un carnero en el camino por ello dijo a sus siervos: y volveremos en Génesis 22:5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros.

En tu angustia me buscaras dice el Señor, en esos momentos de deseperación de tempestad no dejemos de ver a Jesús, de confiar aun cuando los vientos sean contrarios, ahi es cuando Dios prueba nuestra fe, ahí es cuando debemos adorar, buscar en oración sabiendo que nos dará una salida,  en Santiago 1:2-4  Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,  sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

Salmos 50:15  E invócame en el día de la angustia; Té libraré, y tú me honrarás.

También Jesús nos enseña que debemos hacer cuando se levanta una tempestad, cuando Jesús predicaba, llegó la noche, en la barca partieron para el otro lado y se levantó una gran tempestad de vientos y las olas daban con ímpetu sobre aquella barca, pero Jesús se encontraba en la parte trasera de la barca durmiendo. los discípulos desesperados por esa tempestad empezaron a gritar, se angustiaron en gran manera, pero Jesús quería ver sus reacciones por eso no actuó de inmediato y les dijo:¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen(Mateo 8:24,27).

Hombres de poca Fe, eso dice el Señor, es porque muchas veces se descuida esa fe ¿porque?, porque no estamos buscando cada día esa comunión con el Padre, necesitamos diariamente nutrirnos de la palabra, porque la fe viene por el oír de la palabra de Dios, esa semilla siempre debe estar en nuestros corazones, la armadura de Dios, para cuando venga el día malo, podamos declarar las promesas de Dios, el enemigo va a poner temor, desesperación.

Efesios 6:13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Pero nosotros conocemos las promesas de Dios y sabemos como poner el escudo de la fe, que es aquello que no va ha dejar que pase los dardos del enemigo con pensamiento de derrota, porque nuestra fe está , anclada en la Roca Eterna, nuestra confianza es en Jesús y por ello ponemos nuestra mirada en El y tomamos la espada del Espíritu que es la palabra de Dios, declarando con toda la autoridad como hijos de Dios, sus promesas, como dice en Romanos 10:10  Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Aquello que hemos creído con el corazon y lo guardamos, lo atesoramos debemos de confesar con fe creyendo en las promesas de Dios, porque sus promesas son sí y amen, nadie lo puede cambiar.

2 Corintios 1:20  porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

He aquí algunas de la promesas:

-Isaías 43:2  Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Filipenses 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

-Salmos 23:4  Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

-Isaías 51:12:   yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?

Isaías 53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

– Salmos 118:17

17 No moriré, sino que viviré,
Y contaré las obras de JAH.

Hechos 16:31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

Salmos 46 :1 Dios es nuestro amparo y fortaleza,
    Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;

Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah

Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.

Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.

Hay tantas promesas, para sus hijos, que nunca terminaríamos de nombrar, por ello es tan maravilloso conocer a Jesús y agradecerle por ese sacrificio en la cruz y a  nuestro Dios Todo Poderoso,  que nos ha puesto como dice en Apocalipsis: Apocalipsis 1:6

y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

 

 

 

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